
domingo, 7 de junio de 2009
jueves, 4 de junio de 2009
Playas de Piriapolis
Las playas de Piriápolis se sitúan entre la desembocadura del Arroyo Solís hasta la zona conocida como Punta Negra, en una franja costera de 25 kilómetros de extensión. La Playa de la Rambla es la más concurrida. Se ubica en pleno centro de la ciudad, sus aguas son calmas y poco profundas, y se pueden practicar diversos deportes, desde beach volley a windsurf. La popular Playa Grande es la continuación de la Playa de la Rambla, aunque sus arenas difieren, formaciones rocosas dominan el ambiente y el mar se embravece con mayor ferocidad. Algo más alejada se encuentra Playa Verde, llamada así por el color de sus aguas. Es de arena fina y predominan las zonas rocosas, ideales para la práctica de la pesca y otros deportes marítimos como buceo y caza submarina. Próxima a la anterior y resguardada por el Cerro de los Burros, se encuentra Playa Hermosa, de gran concurrencia y aguas tranquilas y seguras, ideal para pasar en familia o practicar deportes náuticos. Otras playas destacadas son la de San Francisco, ideal para la práctica del surf, Punta Colorada, playa de pescadores por excelencia, y la más lejana Punta Negra, la preferida de aquellos que buscan tranquilidad al margen de la civilización.
Caracteristicas de las playas de Punta del Este
Parada 1
Playa Mansa Fondo: arena fina, con bloques. Dinámica: calma. Profundidad: poca pendiente.
Parada 7
Playa Mansa Fondo: arena fina a media. Dinámica: mar de viento. Profundidad: gradual.
Piedras Del Chileno
Fondo: arena gruesa. Dinámica: corriente de retorno, mar de fondo. Prof.: fuerte pendiente.
Playa El Emir
Fondo: arena media, roquedos. Dinámica: mar de viento y de fondo. Profundidad: gradual.
Playa Chiverta
Fondo: arena media a fina. Dinámica: mar de viento y de fondo. Profundidad: pendiente gradual.
La Gorgorita
Fondo: arena gruesa y roquedos. Dinámica: corrientes alternativas y de ruptura. Prof.: variable, pozos.
Playa Papa Charlie
Fondo: arena media. Dinámica: mar de viento de fondo. Profundidad: pendiente gradual.
El Placer (nombre en desuso)
(costa de arroyo, estuario salobre) Fondo: arena fina y media. Dinámica: corriente de marea. Profundidad: muy variable, pozos
Playa Mansa Fondo: arena fina, con bloques. Dinámica: calma. Profundidad: poca pendiente.
Parada 7
Playa Mansa Fondo: arena fina a media. Dinámica: mar de viento. Profundidad: gradual.
Piedras Del Chileno
Fondo: arena gruesa. Dinámica: corriente de retorno, mar de fondo. Prof.: fuerte pendiente.
Playa El Emir
Fondo: arena media, roquedos. Dinámica: mar de viento y de fondo. Profundidad: gradual.
Playa Chiverta
Fondo: arena media a fina. Dinámica: mar de viento y de fondo. Profundidad: pendiente gradual.
La Gorgorita
Fondo: arena gruesa y roquedos. Dinámica: corrientes alternativas y de ruptura. Prof.: variable, pozos.
Playa Papa Charlie
Fondo: arena media. Dinámica: mar de viento de fondo. Profundidad: pendiente gradual.
El Placer (nombre en desuso)
(costa de arroyo, estuario salobre) Fondo: arena fina y media. Dinámica: corriente de marea. Profundidad: muy variable, pozos
Caracteristicas de las playas de Punta del Este
Parada 1
Playa Mansa Fondo: arena fina, con bloques. Dinámica: calma. Profundidad: poca pendiente.
Parada 7
Playa Mansa Fondo: arena fina a media. Dinámica: mar de viento. Profundidad: gradual.
Piedras Del Chileno
Fondo: arena gruesa. Dinámica: corriente de retorno, mar de fondo. Prof.: fuerte pendiente.
Playa El Emir
Fondo: arena media, roquedos. Dinámica: mar de viento y de fondo. Profundidad: gradual.
Playa Chiverta
Fondo: arena media a fina. Dinámica: mar de viento y de fondo. Profundidad: pendiente gradual.
La Gorgorita
Fondo: arena gruesa y roquedos. Dinámica: corrientes alternativas y de ruptura. Prof.: variable, pozos.
Playa Papa Charlie
Fondo: arena media. Dinámica: mar de viento de fondo. Profundidad: pendiente gradual.
El Placer (nombre en desuso)
(costa de arroyo, estuario salobre) Fondo: arena fina y media. Dinámica: corriente de marea. Profundidad: muy variable, pozos
Playa Mansa Fondo: arena fina, con bloques. Dinámica: calma. Profundidad: poca pendiente.
Parada 7
Playa Mansa Fondo: arena fina a media. Dinámica: mar de viento. Profundidad: gradual.
Piedras Del Chileno
Fondo: arena gruesa. Dinámica: corriente de retorno, mar de fondo. Prof.: fuerte pendiente.
Playa El Emir
Fondo: arena media, roquedos. Dinámica: mar de viento y de fondo. Profundidad: gradual.
Playa Chiverta
Fondo: arena media a fina. Dinámica: mar de viento y de fondo. Profundidad: pendiente gradual.
La Gorgorita
Fondo: arena gruesa y roquedos. Dinámica: corrientes alternativas y de ruptura. Prof.: variable, pozos.
Playa Papa Charlie
Fondo: arena media. Dinámica: mar de viento de fondo. Profundidad: pendiente gradual.
El Placer (nombre en desuso)
(costa de arroyo, estuario salobre) Fondo: arena fina y media. Dinámica: corriente de marea. Profundidad: muy variable, pozos
Playas de Punta del Este
Debido a su privilegiada situación geográfica Punta del Este tiene playas para todos los gustos. Cada una de ellas cuenta con sus propios adoradores.
Las más conocidas son Playa Mansa y Playa Brava y ambas hacen honor a sus nombres, “La Mansa” como suele denominársele es ideal para niños y para quienes desean tomar un placentero baño de mar. Sus aguas bañan la Bahía de Maldonado y la Isla Gorriti. “La Brava”, desde la cual se divisa la Isla de Lobos, es para quienes gustan de las aguas más picadas del Océano Atlántico. En invierno, sus olas son el paraíso de aquellos que practican tabla vela.
En estas playas se congregan familias enteras con sus niños; amigos que se juntan para tomar sol y bañarse y aquellos que gustan de practicar deportes acuáticos de todo tipo. Contemplar el amanecer o atardecer es un espectáculo imperdible e inolvidable.
La mayoría de estos lugares ofrece pequeños restaurantes que proveen servicio de playa para satisfacer los antojos costeros de los visitantes. No es difícil acostumbrarse a este pasar.
Si bien es cierto que las playas cercanas a la ciudad pueden estar un poco concurridas usted sólo necesita viajar una corta distancia para encontrar una franja costera casi virgen.
A menos de 30 kilómetros al este de Punta, José Ignacio muestra a aquellos en busca de una breve pausa del destello de los casinos y las discotecas un marco natural encantador.
Las más conocidas son Playa Mansa y Playa Brava y ambas hacen honor a sus nombres, “La Mansa” como suele denominársele es ideal para niños y para quienes desean tomar un placentero baño de mar. Sus aguas bañan la Bahía de Maldonado y la Isla Gorriti. “La Brava”, desde la cual se divisa la Isla de Lobos, es para quienes gustan de las aguas más picadas del Océano Atlántico. En invierno, sus olas son el paraíso de aquellos que practican tabla vela.
En estas playas se congregan familias enteras con sus niños; amigos que se juntan para tomar sol y bañarse y aquellos que gustan de practicar deportes acuáticos de todo tipo. Contemplar el amanecer o atardecer es un espectáculo imperdible e inolvidable.
La mayoría de estos lugares ofrece pequeños restaurantes que proveen servicio de playa para satisfacer los antojos costeros de los visitantes. No es difícil acostumbrarse a este pasar.
Si bien es cierto que las playas cercanas a la ciudad pueden estar un poco concurridas usted sólo necesita viajar una corta distancia para encontrar una franja costera casi virgen.
A menos de 30 kilómetros al este de Punta, José Ignacio muestra a aquellos en busca de una breve pausa del destello de los casinos y las discotecas un marco natural encantador.
Punta del Este
Se encuentra al sudeste del departamento de Maldonado y a 7 km de su ciudad capital (Maldonado), y está prácticamente unida a esa ciudad. Está ubicada sobre una estrecha franja de tierra que divide las aguas del Río de la Plata y el Océano Atlántico. Hacia el noreste se extiende ampliamente abarcando los balnearios que se encuentran entre La Barra y José Ignacio; y, hacia el sudeste engloba Punta Ballena, Solanas y Portezuelo (balnearios que han crecido considerablemente en los últimos años), y hoy se los asocia a la imagen de Punta del Este.
Tiene una población permanente de 11.298 habitantes.
Sus paisajes son variados, van desde los bosques hasta las pequeñas sierras y obviamente abundan las playas.
Puerto de Punta del Este.
Sus playas se dividen en Mansa (del lado del río, aunque sus aguas son saladas y verdes) y Brava (del lado del océano). El nombre dado a estas playas se debe a que la primera, al dar del lado del Río de la Plata y al estar protegida de los vientos y corrientes procedentes del Océano Atlántico, presenta casi siempre sus aguas bastante calmas; además la Isla Gorriti sirve para proteger a esta playa de los vientos, mientras que la playa "Brava", al ser ya oceánica, posee un oleaje bastante más impetuoso.
El balneario también ofrece enormes y excepcionales lagunas donde la caza deportiva y la pesca son ineludibles. Las lagunas de Sauce, del Diario, Blanca, José Ignacio y Garzón son de fácil acceso y en ellas se practican numerosos deportes.
Una belleza incomparable que posee el Balneario es Punta Ballena, donde la geografía calca la figura de un cetáceo adormilado sobre las aguas. Contemplar una puesta de sol desde el “lomo de la Ballena” es un espectáculo inolvidable y místico, ya que es uno de lo puntos más energéticos de la región.
Isla Gorriti al anochecer desde la Península.
La propia capital del Departamento es tierra de vieja prosapia, es una expresión de arquitectura colonial que merece conocerse, ya que contrasta con la moderna arquitectura de Punta del Este.
Las distancias dentro del Departamento y en general dentro del Uruguay son muy reducidas. Por ello el visitante puede recorrer tranquilamente varias de sus zonas y quedar extasiado con la exuberante belleza de Punta del Este: sus zonas residenciales, sus hoteles de lujo, su oferta gastronómica, sus centros comerciales, casinos, carreteras y avenidas; su aeropuerto internacional, su atractivo puerto de yates; su seguridad y tranquilidad son el resultado de una mezcla de factores que nos llevan a afirmar que Punta del Este es el principal balneario de Sudamérica y el punto más paradisíaco de la geografía uruguaya
Tiene una población permanente de 11.298 habitantes.
Sus paisajes son variados, van desde los bosques hasta las pequeñas sierras y obviamente abundan las playas.
Puerto de Punta del Este.
Sus playas se dividen en Mansa (del lado del río, aunque sus aguas son saladas y verdes) y Brava (del lado del océano). El nombre dado a estas playas se debe a que la primera, al dar del lado del Río de la Plata y al estar protegida de los vientos y corrientes procedentes del Océano Atlántico, presenta casi siempre sus aguas bastante calmas; además la Isla Gorriti sirve para proteger a esta playa de los vientos, mientras que la playa "Brava", al ser ya oceánica, posee un oleaje bastante más impetuoso.
El balneario también ofrece enormes y excepcionales lagunas donde la caza deportiva y la pesca son ineludibles. Las lagunas de Sauce, del Diario, Blanca, José Ignacio y Garzón son de fácil acceso y en ellas se practican numerosos deportes.
Una belleza incomparable que posee el Balneario es Punta Ballena, donde la geografía calca la figura de un cetáceo adormilado sobre las aguas. Contemplar una puesta de sol desde el “lomo de la Ballena” es un espectáculo inolvidable y místico, ya que es uno de lo puntos más energéticos de la región.
Isla Gorriti al anochecer desde la Península.
La propia capital del Departamento es tierra de vieja prosapia, es una expresión de arquitectura colonial que merece conocerse, ya que contrasta con la moderna arquitectura de Punta del Este.
Las distancias dentro del Departamento y en general dentro del Uruguay son muy reducidas. Por ello el visitante puede recorrer tranquilamente varias de sus zonas y quedar extasiado con la exuberante belleza de Punta del Este: sus zonas residenciales, sus hoteles de lujo, su oferta gastronómica, sus centros comerciales, casinos, carreteras y avenidas; su aeropuerto internacional, su atractivo puerto de yates; su seguridad y tranquilidad son el resultado de una mezcla de factores que nos llevan a afirmar que Punta del Este es el principal balneario de Sudamérica y el punto más paradisíaco de la geografía uruguaya
Historia de Piriapolis
El fundador de Piriápolis fue Francisco Piria, quien nació en Montevideo el 21 de agosto de 1847. Muy pequeño, fue llevado a Italia por un tío paterno, monje jesuita que se encargó de su educación y le dio conocimientos histórico-mitológicos-filosóficos, que sin lugar a dudas posteriormente influenciarían a lo largo de su vida.
Ya de vuelta en Uruguay y a los 16 años se enrola como voluntario en un cuartel, en lo que fuera su único empleo que se le conociera, pues posteriormente ya comienza a dar sus primeros pasos como “hombre de negocios” en un pequeño establecimiento que fundara en el Mercado Viejo de Montevideo, el cual mantuvo hasta el año 1875.
Por esos años comienza a dedicarse a la venta de solares en cuotas en Montevideo, actividad en la cual forja gran parte de su fortuna y a través de la que se hiciera responsable de gran parte de la actual fisonomía de la ciudad fundando setenta barrios en Montevideo y otros tantos en el interior del país.
Paralelamente con éstas actividades, se dedicó al periodismo y la literatura, siendo creador del diario “La tribuna popular”, diario de la época que se proclamaba liberal y a través del cual dejó constancia de su oposición a gobierno y políticos de la época, al mismo tiempo que escribió sus memorias de viajes tanto de sus viajes a Europa como de sus recorridas por el interior de la República.
En el año 1890 Piria decide fundar su “Establecimiento Agronómico” el cual, luego de visitas a diferentes zonas del país decide sea instalado en los alrededores del Cerro Pan de Azúcar.
En 1889 regresábamos de uno de los tantos viajes al viejo continente, cuando un amigo nos dijo que se estaba proyectando en la costa de Maldonado entre Punta Ballena y Laguna del Diario.- Aprovechando las fiestas de carnaval emprendimos un viaje a Maldonado, Punta del Este y Laguna del Diario, Punta Ballena y Portezuelo.- Cuando visitamos Punta del Este no había allí más que el Faro, unas salinas abandonadas.- En aquel tiempo solo había allí un pequeño boliche en donde preparaba pescado muy rico en escabeche Don Juan Risso. Seguimos rumbo hasta que al otro día llegamos a Pan de Azúcar, pocas horas más tarde visitamos la playa de los que se llama Puerto del Inglés.- (Nota: Hoy conocido como cerro San Antonio). Habíamos recorrido media Europa, visitando la mayor parte de sus balnearios, sus montañas, bosques, valles, sitios veraniegos y recreativos, vistas tantas bellezas los inmensos tesoros y sin embargo aquél rincón encantador nos cautivó.- Ver esa localidad y apasionarnos de ella todo fue uno.- Un mes después se firmaba la escritura de compra.
Es así que con la compra de la fracción de campo de 2.700 hectáreas (desde el cerro Pan de Azúcar hasta el mar) comienza entonces su emprendimiento agrario en el cual se dedicara al cultivo de tabaco, uva (y en consecuencia vinos y un licor denominado posteriormente "cognacquina") y olivares. A fuerza de caballos y bueyes y sin más transportes que caballos y carretas comienza también con la extracción de granitos (obtenidos del mismo Cerro Pan de Azúcar) los cuales cortados y procesados en el lugar eran comercializados en Montevideo y Buenos Aires.
Envió muestras de tierra a París para su análisis e importó de Italia y Francia cepas, castaño y olivos. Para el cuidado y desarrollo de esas cepas contrató en Europa a Brenno Benedetti, abuelo del escritor Mario Benedetti. En 1896 la bodega, que aún se conserva, estaba en planea producción y abastecía a la ciudad que surgía, posibilitando además la exportación de vinos.
La administración se hacía en La Central lo que es hoy Quebradas del Castillo. Allí se llevaba la documentación correspondiente y diariamente se distribuía el personal de las cuadrillas.
Como destinatario final y propuesta principal de todo el complejo de actividades productivas aparecía Piriápolis "la ciudad balnearia del porvenir" sueño al que Piria dedicaría sus mayores esfuerzos.
El programa de Piriápolis aúna múltiples aspectos que los transforman en uno de los ejemplos de organización territorial más interesantes en el país y un hito ineludible de su historia urbana. Como propuesta de organización territorial privada, trasciende la visión inmediatista del mero fraccionado de tierras, mediante la incorporación de principios urbanísticos en los que se puede rastrear vínculos importantes con las ideas de la vanguardia europea y norteamericana de la época.
Dos aspectos de la misma resultan especialmente destacables. El primero, es el desarrollo de un programa balneario integral "a la europea", para los sectores medios y altos de la sociedad. Dicho programa supone la creación de una efectiva infraestructura turística, "a priori" que realice los valores naturales y cree efectivos elementos de atracción, uso del tiempo libre y desarrollo de la sociabilidad.
El segundo la organización productiva del territorio antes reseñado, que posibilitaba el funcionamiento del área como "unidad autosuficiente" (alimentación, suministro de energía y agua potable, materiales de construcción, etc.) acorde a su relativo aislamiento, fruto de los limitados medios de comunicación de la época.
Costa de Piriápolis, en temporada baja de invierno.
Poco a poco, con el correr de los años, los hechos materiales fueron confirmando la idea y consolidando el asentamiento humano para hacer de Piriápolis una realidad.
El 17 de agosto de 1897 finalizó la construcción del castillo (Hoy conocido como Castillo de Piria), obra del Ingeniero Aquiles Monzani, que sería la residencia particular de Francisco Piria.
En 1904 se inauguró el Gran Hotel Piriápolis. Diseñado por el arquitecto Jones Brown fue alhajado por la mayor suntuosidad conocida en la época: muebles importados de Italia, vajilla de Limoges, cristalería de Murano, alfombras de Esmirna, mantelería de hilo italiano. Allí se hospedaron los primeros turistas llegados a la zona.
En 1912 se iniciaron los remates de los primeros solares del balnearios, realizados por el propio Piria en Piriápolis y por Bullrich en Buenos Aires y posteriormente la venta individual con el sistema de pago a plazo del que había sido precursora la industria en el Río de la Plata.
A esta altura ya existían atractivos turísticos de significativo interés para ofrecer a los compradores. Además del hotel estaban la conocida "trilogía" de fuentes: de la Virgen (imagen de Stella Maris) en la falda del Cerro del Inglés (o San Antonio), de Venus réplica del templo griego, y del Toro en la falda del cerro del mismo nombre, también se había construido el Paseo de la Cascada en la cañada del Puesto Viejo, y se colocaría el templete de San Antonio en la Cumbre del Cerro del Inglés (1913). Estaban en marcha además las obras del puerto y de la rambla que sería inaugurada en 1916.
El ferrocarril llegaba hasta Pan de Azúcar desde 1910 y hasta allí Piria tendió un ferrocarril de trocha angosta (750 mm) que desde 1914 transportaba a los pasajeros hasta el balneario.
Paralelamente, la obra social se iba insinuando a través de algunas concreciones destinadas a la población ya radicada y en particular a la juventud. Con el dinero recibido del Ministerio de Ganadería y Agricultura por la plantación de árboles, Piria construyó la primera escuela pública que en 1911 inició su actividad como Escuela Rural Nro. 37.
Asimismo, destinó un predio de 11 hectáreas en la falda del Cerro del Toro para sede del Campamento Internacional de Jóvenes que desde 1911 se realizaba en el balneario. En 1917 comenzó la construcción de la iglesia, que luego quedaría inconclusa.
Lo que inicialmente fue la idea de construir un anexo para el Hotel Piriápolis, se transformó en la obra principal de la ciudad en expansión. En 1920 se colocó la piedra fundamental del Argentino Hotel que se inauguraría 10 años después. Concebido como una construcción monumental con capacidad para 1.200 personas y equipado con los más modernos elementos para la época el Argentino Hotel constituyó durante décadas por sí solo un atractivo turístico.
Ya en estos años se puede afirmar que Piriápolis estaba marcando rumbos en materia de turismo en el Uruguay. Además del espontáneo desarrollo edilicio (más de 20 hoteles y gran cantidad de residencias particulares), existía una verdadera implementación de servicios turísticos.
Los diversos transportes (autobuses, ferrocarril, vapor) aseguraban un regular acceso hacia y desde Montevideo. La empresa Mihanovich realizaba los fines de semana un servicio directo del vapor "de la carrera" desde Buenos Aires a Piriápolis con escala en Montevideo.
Las décadas del 1930 y 1940, presencian un fuerte impulso edilicio que consolida el fraccionamiento inicial a instancia de una sostenida demanda internacional especialmente argentina y nacional. Hacia finales de aquella década por razones históricas conocidas, las corrientes turísticas internacionales sufrieron una importante disminución retomando y aún superando su volumen y ritmo de crecimiento a partir de los años 50.
El 15 de diciembre de 1958 se suprimió la línea férrea de trocha angosta por el desinterés de la empresa estatal de ferrocarriles (AFE) de mantenerla en servicio, lo que constituyó una pérdida de un atractivo turístico para el lugar. Todo el material rodante fue desguazado y la línea levantada. Hoy subsiste la mayor parte del trazado y terraplenes.
Ya de vuelta en Uruguay y a los 16 años se enrola como voluntario en un cuartel, en lo que fuera su único empleo que se le conociera, pues posteriormente ya comienza a dar sus primeros pasos como “hombre de negocios” en un pequeño establecimiento que fundara en el Mercado Viejo de Montevideo, el cual mantuvo hasta el año 1875.
Por esos años comienza a dedicarse a la venta de solares en cuotas en Montevideo, actividad en la cual forja gran parte de su fortuna y a través de la que se hiciera responsable de gran parte de la actual fisonomía de la ciudad fundando setenta barrios en Montevideo y otros tantos en el interior del país.
Paralelamente con éstas actividades, se dedicó al periodismo y la literatura, siendo creador del diario “La tribuna popular”, diario de la época que se proclamaba liberal y a través del cual dejó constancia de su oposición a gobierno y políticos de la época, al mismo tiempo que escribió sus memorias de viajes tanto de sus viajes a Europa como de sus recorridas por el interior de la República.
En el año 1890 Piria decide fundar su “Establecimiento Agronómico” el cual, luego de visitas a diferentes zonas del país decide sea instalado en los alrededores del Cerro Pan de Azúcar.
En 1889 regresábamos de uno de los tantos viajes al viejo continente, cuando un amigo nos dijo que se estaba proyectando en la costa de Maldonado entre Punta Ballena y Laguna del Diario.- Aprovechando las fiestas de carnaval emprendimos un viaje a Maldonado, Punta del Este y Laguna del Diario, Punta Ballena y Portezuelo.- Cuando visitamos Punta del Este no había allí más que el Faro, unas salinas abandonadas.- En aquel tiempo solo había allí un pequeño boliche en donde preparaba pescado muy rico en escabeche Don Juan Risso. Seguimos rumbo hasta que al otro día llegamos a Pan de Azúcar, pocas horas más tarde visitamos la playa de los que se llama Puerto del Inglés.- (Nota: Hoy conocido como cerro San Antonio). Habíamos recorrido media Europa, visitando la mayor parte de sus balnearios, sus montañas, bosques, valles, sitios veraniegos y recreativos, vistas tantas bellezas los inmensos tesoros y sin embargo aquél rincón encantador nos cautivó.- Ver esa localidad y apasionarnos de ella todo fue uno.- Un mes después se firmaba la escritura de compra.
Es así que con la compra de la fracción de campo de 2.700 hectáreas (desde el cerro Pan de Azúcar hasta el mar) comienza entonces su emprendimiento agrario en el cual se dedicara al cultivo de tabaco, uva (y en consecuencia vinos y un licor denominado posteriormente "cognacquina") y olivares. A fuerza de caballos y bueyes y sin más transportes que caballos y carretas comienza también con la extracción de granitos (obtenidos del mismo Cerro Pan de Azúcar) los cuales cortados y procesados en el lugar eran comercializados en Montevideo y Buenos Aires.
Envió muestras de tierra a París para su análisis e importó de Italia y Francia cepas, castaño y olivos. Para el cuidado y desarrollo de esas cepas contrató en Europa a Brenno Benedetti, abuelo del escritor Mario Benedetti. En 1896 la bodega, que aún se conserva, estaba en planea producción y abastecía a la ciudad que surgía, posibilitando además la exportación de vinos.
La administración se hacía en La Central lo que es hoy Quebradas del Castillo. Allí se llevaba la documentación correspondiente y diariamente se distribuía el personal de las cuadrillas.
Como destinatario final y propuesta principal de todo el complejo de actividades productivas aparecía Piriápolis "la ciudad balnearia del porvenir" sueño al que Piria dedicaría sus mayores esfuerzos.
El programa de Piriápolis aúna múltiples aspectos que los transforman en uno de los ejemplos de organización territorial más interesantes en el país y un hito ineludible de su historia urbana. Como propuesta de organización territorial privada, trasciende la visión inmediatista del mero fraccionado de tierras, mediante la incorporación de principios urbanísticos en los que se puede rastrear vínculos importantes con las ideas de la vanguardia europea y norteamericana de la época.
Dos aspectos de la misma resultan especialmente destacables. El primero, es el desarrollo de un programa balneario integral "a la europea", para los sectores medios y altos de la sociedad. Dicho programa supone la creación de una efectiva infraestructura turística, "a priori" que realice los valores naturales y cree efectivos elementos de atracción, uso del tiempo libre y desarrollo de la sociabilidad.
El segundo la organización productiva del territorio antes reseñado, que posibilitaba el funcionamiento del área como "unidad autosuficiente" (alimentación, suministro de energía y agua potable, materiales de construcción, etc.) acorde a su relativo aislamiento, fruto de los limitados medios de comunicación de la época.
Costa de Piriápolis, en temporada baja de invierno.
Poco a poco, con el correr de los años, los hechos materiales fueron confirmando la idea y consolidando el asentamiento humano para hacer de Piriápolis una realidad.
El 17 de agosto de 1897 finalizó la construcción del castillo (Hoy conocido como Castillo de Piria), obra del Ingeniero Aquiles Monzani, que sería la residencia particular de Francisco Piria.
En 1904 se inauguró el Gran Hotel Piriápolis. Diseñado por el arquitecto Jones Brown fue alhajado por la mayor suntuosidad conocida en la época: muebles importados de Italia, vajilla de Limoges, cristalería de Murano, alfombras de Esmirna, mantelería de hilo italiano. Allí se hospedaron los primeros turistas llegados a la zona.
En 1912 se iniciaron los remates de los primeros solares del balnearios, realizados por el propio Piria en Piriápolis y por Bullrich en Buenos Aires y posteriormente la venta individual con el sistema de pago a plazo del que había sido precursora la industria en el Río de la Plata.
A esta altura ya existían atractivos turísticos de significativo interés para ofrecer a los compradores. Además del hotel estaban la conocida "trilogía" de fuentes: de la Virgen (imagen de Stella Maris) en la falda del Cerro del Inglés (o San Antonio), de Venus réplica del templo griego, y del Toro en la falda del cerro del mismo nombre, también se había construido el Paseo de la Cascada en la cañada del Puesto Viejo, y se colocaría el templete de San Antonio en la Cumbre del Cerro del Inglés (1913). Estaban en marcha además las obras del puerto y de la rambla que sería inaugurada en 1916.
El ferrocarril llegaba hasta Pan de Azúcar desde 1910 y hasta allí Piria tendió un ferrocarril de trocha angosta (750 mm) que desde 1914 transportaba a los pasajeros hasta el balneario.
Paralelamente, la obra social se iba insinuando a través de algunas concreciones destinadas a la población ya radicada y en particular a la juventud. Con el dinero recibido del Ministerio de Ganadería y Agricultura por la plantación de árboles, Piria construyó la primera escuela pública que en 1911 inició su actividad como Escuela Rural Nro. 37.
Asimismo, destinó un predio de 11 hectáreas en la falda del Cerro del Toro para sede del Campamento Internacional de Jóvenes que desde 1911 se realizaba en el balneario. En 1917 comenzó la construcción de la iglesia, que luego quedaría inconclusa.
Lo que inicialmente fue la idea de construir un anexo para el Hotel Piriápolis, se transformó en la obra principal de la ciudad en expansión. En 1920 se colocó la piedra fundamental del Argentino Hotel que se inauguraría 10 años después. Concebido como una construcción monumental con capacidad para 1.200 personas y equipado con los más modernos elementos para la época el Argentino Hotel constituyó durante décadas por sí solo un atractivo turístico.
Ya en estos años se puede afirmar que Piriápolis estaba marcando rumbos en materia de turismo en el Uruguay. Además del espontáneo desarrollo edilicio (más de 20 hoteles y gran cantidad de residencias particulares), existía una verdadera implementación de servicios turísticos.
Los diversos transportes (autobuses, ferrocarril, vapor) aseguraban un regular acceso hacia y desde Montevideo. La empresa Mihanovich realizaba los fines de semana un servicio directo del vapor "de la carrera" desde Buenos Aires a Piriápolis con escala en Montevideo.
Las décadas del 1930 y 1940, presencian un fuerte impulso edilicio que consolida el fraccionamiento inicial a instancia de una sostenida demanda internacional especialmente argentina y nacional. Hacia finales de aquella década por razones históricas conocidas, las corrientes turísticas internacionales sufrieron una importante disminución retomando y aún superando su volumen y ritmo de crecimiento a partir de los años 50.
El 15 de diciembre de 1958 se suprimió la línea férrea de trocha angosta por el desinterés de la empresa estatal de ferrocarriles (AFE) de mantenerla en servicio, lo que constituyó una pérdida de un atractivo turístico para el lugar. Todo el material rodante fue desguazado y la línea levantada. Hoy subsiste la mayor parte del trazado y terraplenes.
Piriapolis
Piriápolis, localidad uruguaya perteneciente al departamento de Maldonado y situada a orillas del océano Atlántico, a unos cien kilómetros al este de la ciudad de Montevideo, capital del Uruguay. En esa zona comienza la denominada Riviera uruguaya, en la cual se suceden centros turísticos, a través de una costa pintoresca, con sus playas de arena, vastas dunas y serranías que proyectan promontorios sobre el litoral marítimo, hasta alcanzar la frontera brasileña. Los turistas argentinos, sobre todo los procedentes de Buenos Aires, constituyen desde hace años su principal mercado de inversiones inmobiliarias y su más segura fuente de ingresos; en la década de 1930, el empresario Francisco Piria construyó el Hotel Argentino y transportó en ferry a los primeros turistas argentinos. El mencionado hotel, desde entonces conocido como Castillo de Piria, dio origen al topónimo del asentamiento. En sus cercanías, dentro de la zona rural, se ubica uno de los puntos más altos de la modesta topografía uruguaya, el cerro Pan de Azúcar.
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